Capitana Marvel, la última película de Marvel y Disney antes de Vengadores: Endgame ya está en los cines, aunque nosotros la hemos visto con algo de antelación, para poder ofreceros nuestra crítica. Desde nuestra posición privilegiada, además, hemos podido comprobar algunos de los detalles más curiosos de la cinta, como la forma en que Nick Furia se quedó tuerto en el UCM (que es completamente distinta a la forma en que se queda tuerto en los cómics).

AVISO: Si seguís leyendo, sabed que a continuación hay spoilers de Capitana Marvel.

Capitana Marvel está ambientada en los años 90, en concreto en 1995. En esa época Nick Furia es un joven agente de SHIELD, aunque ni siquiera sabía de la existencia de los extraterrestres cuando se topó con Capitana Marvel. Con el transcurso de sus aventuras juntos se encuentran con una suerte de gato (que tiene su miga) llamado Goose, al que Furia le coge mucho cariño. Tanto que, cuando por fin los buenos de la serie triunfan, comienza a hacerle carantoñas, acercándole la cara al morro del animal.

Como todo amante de los gatos sabe, esto no es nada recomendable, y el gato le suelta todo un zarpazo en el ojo. Furia disimula diciendo que nos es más que una herida, pero en la siguiente escena, ya en el despacho de Nick en SHIELD, vemos como Coulson le lleva un set de ojos de cristal para que elija uno para él mismo. No elige ninguno… Y por eso, desde entonces, Nick Furia siempre ha llevado un parche en el ojo.


Y por eso Nick Furia no gusta de hablar de su parche, tiene esas cicatrices y tiene ese carácter agrio que le caracteriza. Ahora todo tiene algo más de sentido.

Y si quieres saber más de Capitana Marvel, aquí tienes nuestra crítica, el sentido homenaje con el que comienza, y mucho más.